sábado, 7 de octubre de 2017

Los días que Estamos Viviendo y los Otros Días...

Guillermo José Schael


"Caracas, mayo de 1963- Siempre hay temas de que escribir en una mesa de redacción. Sabemos que por estos tiempos apasionan los de política. La mayor parte de la gente desea leer notas incisivas contra personas o instituciones. Algunas veces la crítica sirve para corregir errores o fallas de la administración pública, pero por lo general no es así. Miles de cuartillas se han escrito, por ejemplo, contra la violencia y otras tantas pidiendo observar la Ley. Todo ha sido y es inútil. Sigue la violencia, el desacato a la ley por ambas partes, la destrucción de los árboles, aumenta el número de niños abandonados, prolifera el desempleo. Vivimos casi bajo el signo de la desesperanza. Son cada día menos los que tienen fe en el porvenir. No pocos periódicos transmiten angustias y despiertan ansiedad, lo mismo que la radio y otros vehículos de difusión. Y para colmo, los grandes del mundo cuando hablan desde Washington o Moscú es para desafiarse. No pueden siquiera llegar a un acuerdo sobre el desarme. El Papa agoniza en Roma. Tiene razón el Dr. Ruíz Rodríguez. Rara vez se puede leer una buena noticia. La mayor parte son malas: muertes, asaltos, epidemias, inundaciones, hambre. Diríase que la humanidad está en crisis. Tal vez enfrentándose a la más grave crisis de su historia.
Muchos de los lectores de El Universal son suscriptores desde hace cuarenta años, pensamos que a no pocos les agradará como a nosotros evocar el tiempo viejo. A veces es la alternativa para eludir el encuentro con tantos hechos desagradables. A veces pasamos hasta dos horas en el Archivo. Allí están las crónicas amables de Rafael Sylva-Lino Sutil- en las cuales nos habla de un paseo en tranvía por El Paraíso, o escribe sobre una noche de gala en el Teatro Nacional con motivo al estreno de la opereta "El Conde de Luxemburgo".

En Caracas casi todo ha desaparecido: las tapias, los jardines y hasta el espíritu de sus antiguos habitantes. Las evocaciones de aquel tiempo no dejan de tener simpatizantes en proporción inversa a la mar de conflictos y dificultades de la época. La gente vive como de mal humor. Por un detalle insignificante como el de un automovilista que avanza en una boca-calle hemos escuchado entre conductores el cruce de ofensas de la peor calaña. Los viejos periódicos recuerdan a los generalmente corteses aurigas de "La Principal". En aquel tiempo los maestros albañiles usaban pajilla y bastón, y eran buenos padres de familia. Muchos venezolanos que lograron alcanzar destacada posición en la industria o en la vida profesional habían sido educados y formados en medio de grandes sacrificios y desvelos por esos trabajadores de la época en que todavía no había hecho su aparición el petróleo.
No es sólo la sensación de quietud que produce el repaso de los sucesos de aquella ciudad aldeana de pedro Elías Gutiérrez, sino que afluye como nota reconfortante al espíritu atribulado el romántico testimonio verificado de Víctor Racamonde, los anuncios del Ford que por primera vez hace su entrada a San Francisco de Apure en el verano del año 1920, las incontables y graciosas gacetillas de "Ecos y Notas" con las picantes anécdotas de Víctor Modesto Franklin - El Conde de Roca Negras- o de Guillermo de Austria el de la Crónica Taurina en aquellas largas y tediosas tardes caraqueñas, cuando los redactores tenían sobrado tiempo para contemplar la lluvia desde los balcones gradilleros y poner luego fin a la jornada con un suelto delicado a la "hermana agua", pertinaz y emparamadora en aquello aguaceritos blancos.

De los que no queda duda es que estos periódicos pasados por las amarillentas páginas sirven maravillosamente muy bien para entretener por momentos los ánimos conturbados frente a estas horas depresivas y un tanto azarosas de los días que estamos viviendo"




Fuente: El Universal 
Mayo 1963

2 comentarios:

  1. Hola, soy fanático de tu blog!! Soy caricaturista y escritor. Amo cada post que realizas, de verdad te felicito.

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    1. Muchas gracias, que placer tenerlo con nosotros. Un abrazo grande.

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